
El pequeño poblado de Texas, EE.UU., mantiene hasta hoy día una tradición anual que permite que uno de sus habitantes se convierta en alcalde por un día y pueda realizar sus deseos con esta investidura.
Este año la fortuna cayó sobre la pequeña Caroline, cuya única petición como alcaldesa provisional fue colocar el nombre del astro adolescente a una de las calles de su ciudad porque, según afirmó, “me gusta su música y me gusta él. Y pensé, ¿por qué no tener una calle en mi ciudad con el nombre de mi cantante favorito?”.

Sin duda, los seguidores del intérprete de “Baby” se han tomado muy en serio el mensaje que transmite Bieber en su tema “Never Say Never” y es que los sueños, sin duda, pueden hacerse realidad.
Si no, que lo digan los Belieber venezolanos que tendrán la fortuna de ver en vivo a su ídolo el próximo 19 de octubre en Caracas.